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Enver Hoxha: Con Stalin (Memorias) Tirana 1979

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ENVER HOXA: Con Stalin (Recordaciones)

Memorias de Enver Hoxha sobre sus encuentros personales con Stalin. Se abordan temas variados destacándose las mediadas contra las acciones del imperialismo angloamericano, el apoyo y los debates ante la revolución griega, la traición de Tito, las campañas de terror sobre los albaneses de Kosova, la colectivización e industrialización de Albania, el papel del partido y de los comisarios políticos, la actitud ante la religión y el clero, entre otros, donde siempre Enver Hoxha recuerda los consejos y opiniones de Stalin como guía de los comunistas albaneses y la fraternal y humilde actitud con la que Stalin se abocaba a los problemas del pueblo albanes sin importar que se tratara de un pequeño país.

Extraido de:

https://produccionesdigsoyuz.wordpress.com

Un Partido con paredes de cristal (Alvaro Cunhal)

Dejamos este excelente libro del historico dirigente del Partido Comunista Portugués el camarada Alvaro Cunhal que sirve como referente para la formacion politica de nuestra militancia.

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UN PARTIDO CON PAREDES DE CRISTAL (LIBRO COMPLETO)

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Algunos rasgos del oportunismo en América

Pável Blanco Cabrera/Héctor Colío Galindo

El oportunismo, reformpavel3ismo y revisionismo buscan en la actualidad, con un discurso renovado, los viejos objetivos de separar a la clase obrera y sus partidos comunistas de los fundamentos del marxismo, de la lucha revolucionaria contra el capitalismo, del principio de la dictadura del proletariado, del papel revolucionario de la clase obrera y su partido de vanguardia en la revolución socialista y en la construcción del socialismo-comunismo.

Constituye una gran lección la lucha contra el oportunismo y la degeneración de la II Internacional librada por los bolcheviques y otros marxistas que se agruparon en la Izquierda de Zimmerwald, los espartaquistas en Alemania y de muchos partidos, tendencias y grupos que estarían en la base de la III Internacional, la Internacional Comunista.

Históricamente el oportunismo buscó deformar, envilecer, adocenar, domesticar al marxismo, sometiéndolo al ataque directo, tergiversando a los clásicos, llegando inclusive a la grosera mutilación de los textos1 para presentar versiones útiles a la política del gradualismo, del parlamentarismo, la coexistencia con el capitalismo y el abandono de la lucha por el poder. El oportunismo llevó a los partidos de la II Internacional a una posición claudicante y asumió complicidad criminal con el imperialismo durante la Primera Guerra Mundial; fungió directamente como aparato de represión del capital contra la revolución alemana y fue responsable del asesinato de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht.

Todas las fuerzas del oportunismo se volcaron contra la Gran Revolución Socialista de Octubre y apoyaron a la contrarrevolución que buscó derrocar el poder soviético de los obreros y campesinos, justificando la intervención imperialista, el cerco sanitario.

La experiencia ha venido demostrando que la lucha contra el oportunismo, reformismo y revisionismo es  de gran importancia ideológica, pues es una cuestión de vida o muerte para la existencia del partido de la clase obrera, para la revolución proletaria y para la construcción del poder obrero. Vladimir Ilich Lenin insistió en varios trabajos que la lucha por el socialismo es incompleta sin la lucha contra el oportunismo, y ello fue rasgo de identidad de los nuevos partidos construidos por la Internacional Comunista, tal y como se refleja en varios de sus documentos que hablan de la lucha constante e implacable contra los “auxiliares de la burguesía”, de reconocer la necesidad de una ruptura total y absoluta con el reformismo “ya que sin ésto es imposible una política comunista consecuente”2; de lo contrario, la III Internacional terminaría –se alertaba- por parecerse mucho a la fenecida II Internacional.

Y éste frente ideológico no puede considerarse temporal, concluido o reducido a una etapa que quedó en el pasado de la historia del movimiento comunista.

El oportunismo es una fuerza auxiliar de la burguesía para retrasar los procesos de ascenso de la lucha de clases, contener la oleada revolucionaria y fomentar la contrarrevolución, pero no debemos subestimar que su actuación es constante y en todos los periodos, mas con una peligrosidad creciente cuando es posible que, por el ciclo del capital, entre la clase obrera haya condiciones para la radicalización de la consciencia. Hoy mismo en Europa y en América es un soporte fundamental del imperialismo, recibiendo inclusive financiamiento de los monopolios para la acción política, desde ONG’s, actividades ideológicas y sobre todo promoción de formas alternativas de la gestión capitalista de “rostro humano”. Éste es el rol del Partido de la Izquierda Europea, al que peligrosamente se emparenta cada día más el Foro de Sao Paulo3, a pesar de una retórica que critica la gestión neoliberal y que promueve políticas públicas asistencialistas4.

Las manifestaciones del oportunismo hoy son en un doble nivel. El primero, socavando al interior de los partidos comunistas y obreros para que pierdan sus rasgos de identidad, sus características revolucionarias y terminen transformados en partidos formalmente comunistas, pero socialdemócratas de hecho, mutando en organizaciones oportunistas. El segundo es la promoción de agrupaciones directamente con ese carácter, integradas por ex-comunistas, maoístas, trotskistas, socialdemócratas, cómo el Bloque de Izquierda en Portugal y Syriza en Grecia.

El frente ideológico contra el oportunismo es una necesidad; descuidarlo, desdeñarlo, omitirlo, conduce a la liquidación de los partidos comunistas. Por ejemplo, el PCM abrazó la tendencia browderista, al igual que otros partidos de América Latina. Como sabemos, el PC de los EEUU estuvo a un paso de la disolución con la intentona de volverlo una asociación, una especie de club ideológico. En México ése modelo era la Liga Socialista donde el PCM debería disolverse. Los partidos colombiano, cubano y dominicano cambiaron de nombre inscritos en aquella corriente. El PCM disolvió sus células en la industria y sindicatos y renunció provisionalmente al centralismo democrático, y cambió de nombre de Partido Comunista de México a Partido Comunista Mexicano; además de las graves lesiones a la estructura leninista se adoptaron políticas de coexistencia con secciones de la burguesía a las que se llamó “nacional” y “progresista” y se renunció a la vía revolucionaria para la conquista del poder. La Carta de J. Duclos, así como las críticas de otros partidos, generaron reacciones de reagrupamiento militante de los comunistas para evitar la liquidación y reconstruir los partidos.

 

En documentos posteriores5 el PCM reconocía que la condena al browderismo sólo fue formal y ello repercutió en los años siguientes, pues no se reaccionó a ciertas políticas de orientación oportunista promovidas a partir del XX Congreso del PCUS, como la cuestión de las llamadas “Vías nacionales” al socialismo, de la posibilidad del camino pacífico adoptándolo no como una excepción, sino como generalidad para el movimiento comunista, basado en las políticas de los partidos francés e italiano.

El PCM fue permeado y empezó a corroerse hasta su disolución en 1981, para mutar primero en un partido socialista y luego en el Partido de la Revolución Democrática (Afiliado a la Internacional Socialista, promotor de la gestión keynesiana y represor del movimiento obrero y popular), un partido de la clase dominante presentado por la propaganda como el partido de la izquierda en México. Las difíciles condiciones de reconstrucción del PCM y el nivel de desarrollo político de la clase obrera en la lucha demuestran que el objetivo al liquidar en los 80’s al PCM era asestar un golpe demoledor a la lucha proletaria, retrasarlo por décadas.

Tan es de actualidad la cuestión que hoy mismo en los EEUU el Partido Comunista enfrenta un problema similar al que sufrió  con Earl Browder, cuando la corriente oportunista que encabeza Sam Webb, el Presidente del Partido, propone una plataforma para despojarlo de sus características, liquidarlo y convertirlo en una fuerza auxiliar del Partido Demócrata. Esta plataforma contiene muchos elementos promovidos por el eurocomunismo, por el proceso que llevó a la liquidación del PCM, y que hoy corroen a varios partidos comunistas, incluyendo algunos de América.

Insistimos en la importancia de combatir las tendencias oportunistas; enunciar los rasgos que manifiesta en América nos mostrará que, más allá de algunas especificidades, son generales al oportunismo internacional.

Lo general y lo específico y la desviación que implica poner el acento en las particularidades.

El marxismo-leninismo, base ideológica de los partidos comunistas, teoría revolucionaria de la clase obrera, se sustenta en el materialismo dialectico, el materialismo histórico y la economía política. Busca extraer lo que es más general de la realidad al estudiar el desarrollo de la historia, los modos de producción, el conflicto socioclasista, las regularidades en la sociedad, las leyes que rigen los cambios y revoluciones.

Las particularidades, lo específico, deben tomarse en cuenta, pues el marxismo-leninismo se enriquece creativamente, pero no puede ser lo determinante en los enfoques, en el análisis.

Con el argumento de desmarcarse del dogmatismo y de análisis ajenos a la realidad se produce un llamado a mestizar el marxismo, reproduciendo la crítica academicista que asume como objetivo disociar a Engels de Marx y a Lenin de Marx. Algunos partidos latinoamericanos –y hoy mismo el PC de los EEUU se lo plantea- se desmarcan del leninismo que, señalan, corresponde a las particularidades de Rusia y a otra etapa histórica. En el fondo, se trata de una renuncia a las posiciones revolucionarias del marxismo, y desde el punto de vista teórico es insostenible. Es también una fuente de desviaciones políticas que conducen al movimientismo, desnaturalizan el rol del partido y el papel de la clase obrera.

La llamada latinoamericanización del marxismo tiene mucho en común con operaciones corrosivas previas, como las de Santiago Carrillo y los eurocomunistas, y el “marxismo occidental”. Pues se rechaza abiertamente el materialismo dialéctico, la dictadura del proletariado y se dirige un ataque a la historia de los partidos comunistas.

Es notable como algunos partidos comunistas se asimilan acríticamente a esas posiciones y las promueven, por ejemplo, al asumir la distribución de la editorial Ocean Sur de origen trotskista, en cuyo catálogo de publicaciones predomina el ataque al socialismo construido en el siglo XX y se difunden críticas al marxismo-leninismo llamándolo “ideología estatal soviética”; todo ello escudado en la promoción editorial de materiales relativos a la Revolución Cubana.

Aspectos esenciales del materialismo dialéctico, como el ateísmo filosófico, se soslayan bajo la presión de corrientes como la teología de la liberación.

De la misma fuente es el argumento de que el marxismo es eurocéntrico; pero el mestizaje ecléctico con barniz misticista termina por levantar al latinoamericanismo como el alfa y omega.

No hay preocupación por la reedición de los clásicos, pero sí por divulgar a estos modernos deformadores, que de ser limitados al claustro universitario los ubicaríamos en el folklore, pero que ejercen gran influencia al seno de algunos partidos comunistas. La debilidad en el frente ideológico, el limitado desarrollo de investigaciones y trabajos teórico-científicos desde nuestras posiciones de clase, lleva a varios partidos a ser sorprendidos por el contrabando ideológico de quienes atacan al marxismo presentándose como “marxistas”. Como un ejemplo recordamos el caso ocurrido no hace muchos años de H. Dieterich, uno de los ideólogos del “socialismo del siglo XXI”, al que la prensa de algunos partidos comunistas reservaba algunos espacios.

La desviación ideológica, el eclecticismo, el acento por la especificidad, están en la base de nuevas revisiones al marxismo.

Otro rasgo negativo es el que deja de lado las leyes generales de la revolución, apelando a la “originalidad” de procesos sociales anteriores y en curso. Una premisa del movimiento comunista internacional, sustentada desde el triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre, es el carácter de la época, a la que situamos como la del imperialismo y las revoluciones proletarias, la de la transición del capitalismo al socialismo; consideramos que el triunfo temporal de la contrarrevolución no altera la premisa.

Programáticamente, el oportunismo introduce un debate y una estrategia sobre la transición, que postergan las tareas de la clase obrera y su partido comunista. ¿Cuál es el argumento? Sobre todo a partir del triunfo de la Revolución China, tuvo recepción el enfoque de Mao Tse Tung sobre las contradicciones en el seno de la burguesía y la existencia de un “sector nacional” de ésta en antagonismo con el imperialismo. Esta burguesía nacional se convierte en tal enfoque en aliada estratégica de la clase obrera en la lucha antimperialista y para alcanzar una meta programática que es la de romper las cadenas de la dependencia con el imperialismo norteamericano. Existen matices en torno a las causas de la dependencia; algunos sostienen la errónea concepción de que el colonialismo es identificable a las relaciones feudales o semifeudales; otros sostienen la caracterización de un capitalismo deformado e incompleto, lo que coloca una serie de cuestiones para el marxismo leninismo, una política clasista y las tareas de los partidos comunistas.

En primer lugar, las del propio desarrollo de las relaciones capitalistas muestran que el posicionamiento alrededor de la dependencia no es dialéctico. Los procesos de acumulación, concentración y centralización llevan al surgimiento de los monopolios, que terminan predominando en la economía y la política sin importar fronteras ni nacionalidades. Lo que existe son relaciones de interdependencia que colocan por un lado a los monopolios y por otro a la clase obrera, es decir, la contradicción capital-trabajo. Expliquemos un poco.

Quienes en México sostienen que la principal tarea es conquistar la independencia con relación a los EEUU y trabajan para una alianza pluriclasista con sectores de la burguesía interesados, olvidan que lo que ellos llaman burguesía nacional hoy conforma monopolios que hacen parte ya del imperialismo, que exportan capitales y que explotan trabajadores de varios países6. Algunos de estos monopolios mexicanos son dominantes a nivel continental e inclusive al interior de los EEUU (como es el caso de telecomunicaciones y algunas mineras).

La lucha por la independencia concebida así  no es más que la búsqueda de una nueva gestión del capitalismo con aliados por demás ficticios.

Es además incompleta la apreciación de que el imperialismo son sólo los EEUU. El imperialismo es el capitalismo de los monopolios y tiene por uno de sus centros a los EEUU, pero también a la UE, y a toda acción de los monopolios y relaciones interestatales. Pongamos por ejemplo el sur del continente, donde la expansión de los monopolios brasileños es una realidad. O el Mercosur, que es una alianza interestatal de carácter capitalista que teje relaciones de interdependencia cada día más estrechas con la Unión Europea7.

Esta concepción de alianzas con sectores de la burguesía se rebautizó de manera contemporánea como “progresismo”, y varios partidos comunistas colaboran con ellos en la formación de gobiernos que no ocultan su naturaleza de clase y practican políticas de beneficio de las superganancias de los monopolios, donde Brasil es el ejemplo evidente.

En tal política de alianzas, el rol de la clase obrera y los partidos comunistas que en ella participan es subordinado; es un problema riesgoso pues la independencia de clase y la autonomía del partido dejan de ser las tareas prioritarias, el deber inclaudicable, dejan de ser organizaciones militantes y se transforman en agrupaciones de afiliados para las que el socialismo se vuelve una opción distante, y que al fijar una etapa intermedia de larga duración las coloca en la colaboración de clases, los pactos sociales, y en un parlamentarismo funcional al progresismo que es una forma de gestión del capitalismo.

Los procesos de Venezuela, Ecuador y Bolivia presentan una problemática distinta frente a la que algunos partidos se posicionan renunciando a la teoría marxista del Estado. El proceso social venezolano es muy importante, sin embargo no es aún una revolución: ¿cómo llamar revolución a un proceso donde no surgió un nuevo Estado, donde el anterior no fue destruido y es la estructura con la que se sigue gobernando? ¿En el que no se han socializado los medios de producción ni impulsado al sector primario y secundario de la economía? Tenemos claro que es una disyuntiva planteada con tensiones y conflictos, donde aún está por resolverse el rumbo definitivo, donde hoy predominan las posiciones de las capas medias, y sujeto a ataques financiados por los monopolios. Y no tenemos una posición neutral, nos colocamos solidarios con la fuerzas más avanzadas, el PCV entre ellas. Pero es inexacto y erróneo promoverlo como camino, llamando revolución a lo que aún no lo es.

El ataque al socialismo construido en el siglo XX, argumento del oportunismo

Uno de los rasgos distintivos del oportunismo es el ataque a la experiencia de la construcción socialista en la URSS y otros países, a la que se denosta retomando argumentos del trotskismo y del anticomunismo.

Resumen sus posiciones los oportunistas en la ausencia de condiciones objetivas para el socialismo, como en su día Kautsky; en supuestas tendencias antidemocráticas y burocráticas, atacando la planificación de la economía y proponiendo la coexistencia de diversos tipos de propiedad así como de las relaciones mercantiles.

 

Toda la artillería acumulada por el capital es presentada en nuevas versiones. Algunos partidos comunistas confrontan esta situación, otros omiten el tema y otros se adhieren a tales posiciones. Por ello varios partidos comunistas incorporaron no sólo a nivel de propaganda sino como concepción programática la propuesta del “socialismo del siglo XXI”, que como ya han señalado los marxistas-leninistas, es una manifestación contra la revolución socialista y el trabajo de los comunistas.

 

Estos rasgos del oportunismo en el continente no son inconexos, y aunque no se expresan con coherencia, nitidez y en ocasiones intentan mixturarse con el marxismo-leninismo, colocan al movimiento comunista frente a serios problemas.

 

Inclusive ciertos rangos de beligerancia oportunista fueron expresados por el PCdoB durante el pasado Encuentro de Partidos Comunistas y Obreros efectuado en Atenas en diciembre de 2011, cuando eufemísticamente expresó que la participación de los comunistas en gobiernos progresistas es una muestra de madurez, y que la crítica a ello es una posición sectaria y alejada de las masas; la colaboración de clases sería entonces lo correcto, en tanto que la independencia de clase y autonomía del Partido Comunista serían lo incorrecto. Es evidente el deslizamiento a posiciones oportunistas del PCdoB.

 

En una apreciación muy general, en América –excepción hecha de Cuba- predominan las relaciones capitalistas, independientemente de que en algunos países se expresen aún relaciones precapitalistas en el campo. Está definido el antagonismo entre capital y trabajo, y la tendencia a la proletarización aumenta entre las capas medias. Como en todo el mundo, los limites históricos del capitalismo sitúan el impostergable objetivo para la clase obrera de luchar por el derrocamiento de la burguesía y la construcción del socialismo-comunismo. El oportunismo como fuerza de choque del capital intenta evitarlo. Es necesario para los partidos comunistas estar en guardia y combatirlo permanentemente.

 

* Pável Blanco Cabrera es el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de México. Héctor Colío Galindoes miembro del Politburo del Comité Central del Partido Comunista de México.

 

1 Por ejemplo la Introducción a La lucha de clases en Francia de 1895 de F. Engels.

2 Por ejemplo en Condiciones de ingreso a la Internacional Comunista redactado por Lenin para el II Congreso Mundial de la Comintern.

3 Base objetiva de ello es la mayor interdependencia del Mercosur con la Unión Europea, el aumento de las relaciones económicas.

4 El antineoliberalismo cuestiona una forma de gestión del capitalismo, mas la alternativa no es necesariamente anticapitalista, socialista-comunista, sino que en muchos casos por otras gestiones, como el keynesianismo, tal y como lo demuestran los procesos “progresistas” en Argentina, Uruguay y Brasil.

5 La lucha interna en el Partido durante los años de 1939 a 1948. Características principales. Comité Centra del Partido Comunista Mexicano.

6 Por ejemplo América Móvil, Industrial Minera México, Cemex, Grupo Bimbo.

7 No hay que desdeñar que el llamado “progresismo” predominante en el Foro de Sao Paulo y además gobernante en Brasil, Argentina y Uruguay, es el que empuja la internacionalización del Foro de Sao Paulo sobre todo con base en fuertes vínculos con el Partido de la Izquierda Europea.

La lucha consecuente de los comunistas contra los trotskistas (José Antonio Egido)

En 1914 Lenin escribió en su folleto sobre el derecho a la autodeterminación que “¡Trotski es mas peligroso que un enemigo!”.

Ese mismo año, el 9 de mayo escribe: “Los viejos militantes marxistas rusos conocen bien a Trotski y no hace falta hablarles de él. Pero la joven generación obrera no le conoce y es necesario hablarles de él. Porque es una figura típica de los 5 grupos extranjeros que flotan entre los liquidadores y el Partido”.

El pleno del Comité Central (C.C.) del Partido Comunista (Bolchevique) de Rusia deenero de 1925 estima que “el conjunto de las intervenciones de Trotski contra el partidopuede ser definido ahora… como el deseo de transformar la ideología del PCR en una especie de “bolchevismo” sin leninismo “modernizado” por Trotski. Eso no es bolchevismo. Es una revisión del bolchevismo”. El documento repasa las tres discusiones que el partido ha debido mantener con Trotski:

  • sobre la paz de Brest
  • sobre los sindicatos
  • Sobre el aparato del partido

La que lleva en ese momento en la que “Trotski ha emprendido ya la cruzada abierta contra los fundamentos de la concepción bolchevique del mundo”.

El XV Congreso del Partido (1927) caracteriza al trotskismo como “instrumento de la tercera fuerza contra el régimen de la dictadura del proletariado”.

El 8 de junio de 1926 el Presidium del Comité ejecutivo de la Internacional Comunista (I.C.) aprobó un documento que denunciaba las posiciones sectarias de los trotskistas. El pleno conjunto del CC y de la CCC del PC(b) de la URSS de agosto de 1927 recuerda que “el partido y la KOMINTERN… condenaron en 1923 a la oposición trotskista, caracterizando sus opiniones como una desviación pequeño-burguesa”. El XV congreso del PC(b) de la URSS en diciembre de 1927 considera que la oposición trotskista-menchevique calumnia a la URSS calificándola de Estado termidoriano degenerado, niega la dictadura del proletariado en la URSS y entabla una luchacontrarrevolucionaria contra ella. “La oposición trotskista ha roto por completo con elleninismo y defiende una plataforma menchevique-liquidadora, ayuda a los enemigos de la URSS con sus calumnias y realiza una labor escisionista inaudita”. En febrero de 1928 el IX Pleno del mismo órgano aprobó las resoluciones del XV Congreso soviético y declaró la pertenencia al trotskismo incompatible con la afiliación a la I.C.

El 27 de octubre de 1928 los miehqdefaultmbros de la dirección del PC Americano (PCA) Max Schachtman y Martín Abern que declararon su total apoyo a Trotsky fueron expulsados y crearon la Liga Comunista de América (LCA). En 1934 el PCA se enfrenta a la fusiónde la LCA con el Partido Obrero Americano (AWP). En 1937 denuncia a la revista Partisan Review que invita a colaborar a Trotsky y que terminaría como un órgano de propaganda de la CIA. El dirigente comunista norteamericano William Z. Foster escribió que la lucha contra el trotskismo en los años 30 “decidía no sólo el destino de la Revolución en Rusia sino también el del Movimiento Comunista mundial. La victoria de las fuerzas trotskistas significaría el éxito decisivo de la reacción mundial” .

En 1.927 el secretario del Partido Comunista Chino (PCCh) Chen Duxiu es destituido y expulsado del Partido por sus posiciones trotskistas y capitulacionistas. Intentaconspirar contra el nuevo secretario del Partido Wang Ming. Éste escribe que “en el verano de 1927 fue derrotado el oportunismo de derecha de Chen Duxiu,… en el otoño de 1929 fracasó el grupo de liquidadores trotskistas-chenduxiuistas”. Considera que los trotskistas son “cómplices activos de la reacción imperialista” .

De 1928 a 1930 el Partido Comunista Brasileño (PCB) expulsa a los troskistas que formaron la “Liga Comunista Internacionalista” que, tras criticar la insurrección popular en 1935 de la Alianza Nacional Libertadora (ANP) y a su jefe, el líder comunista LuizCarlos Prestes, desapareció en 1936.

En 1932 y 1933 los trotskistas fueron expulsados del Partido Comunista de Cuba y constituyeron el “Partido bolchevique internacional”.

La Historia del Partido del Trabajo de Albania señala como en 1934, en los comienzos del comunismo albanés, se desató una lucha entre comunistas y trotskistas en el seno del “Grupo Comunista” de la ciudad de Korça: “Los elementos trotskistas se lanzaron con furia contra la línea seguida por Ali Kelmendi y contra la parte mas sana del Grupo, esforzándose en obstruir por todos los medios la ampliación de la labor y la influencia de los comunistas entre las masas. Su representante principal, Niko Xoxi, ambicionaba tomar la dirección del Grupo para luego obligarlo a que aceptase los puntos de vista trotskistas”. La lucha se saldó con el desenmascaramiento y la expulsión de N. Xoxi del comité directivo del grupo.

En 1935 el fundador del Partido Comunista de Bélgica (PCB) Joseph Jacquemotte derrota a los trotskistas en la Conferencia del Partido de Charleroi .

En una fecha sin determinar el “Amauta” José Carlos Mariátegui, fundador del PC peruano y gran pensador marxista escribe:”El trotskimo sabe de un radicalismo teórico que no logra condensarse en fórmulas concretas y precisas”.

En 1936 el gran comunista catalán Joan Comorera redacta la declaración de principios para la unificación de 4 partidos revolucionarios que dará lugar al Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) excluyendo explícitamente a los trotskistas.

En marzo de 1937 Stalin acusa al trotskismo de pasar de corriente política de la clase obrera a “banda cínica y sin principios de saboteadores, agentes de diversión, espías y asesinos”. En 1937 Ho Chi Minh indica al PC de Indochina que no hay que aceptar absolutamente ningún compromiso con los trotskistas. Según Santucho, los trotskistas vietnamitas se enfrentaron abiertamente al PC justamente cuando éste comienza a desarrollar la guerrilla. El Pleno de su C.C. de marzo de 1938 señala que se ha subestimado el peligro trotskista y la colaboración sin principios con los trotskistas. En marzo de 1939 este PC llama en un manifiesto a barrer a los trotskistas. En los años 40 las publicaciones ilegales del Partido y del Frente Viet Minh luchan contra “los trotskistas provocadores y saboteadores”. En Octubre de 1938 Mao Tsetung afirma ante el C. C. del PCCh que “los servicios secretos del imperialismo japonés tratan constantemente de minar nuestro Partido y de hacer que, disfrazados de activistas, se infiltren en él colaboracionistas, trotskistas, elementos pro japoneses, degenerados y arribistas” .

A finales de los años 30 el Partido Comunista de Chile expulsa de sus filas a los trotskistas, que crean el “Partido Comunista de Izquierdas” y comienzan a luchar contra el Frente Popular que termina por fracasar en 1940-41.

El Ché Guevara escribió que “Consideramos que el partido trotskista actúa contra la Revolución” . La oposición sistemática del trotskista “Partido Obrero Revolucionario” (POR) a la Revolución Cubana fue perseguida: en 1961 fue destruida una edición en español de La Revolución permanente de Trotsky, en 1962 un trotskista fue detenido mientras difundía un panfleto, un mitin en honor a Trotsky fue prohibido en Guantánamo y su secretario general Idalberto Ferrera Acosta fue detenido durante 48 horas. En 1965 un grupo de trotskistas fue procesado. La represión cesó y los detenidos fueron liberados cuando los trotskistas se comprometieron a cesar en su actividad contrarrevolucionaria. En 1966, Fidel Castro, acusó al trotskismo de ser “instrumento vulgar del imperialismo y de la reacción”.

Las fuerzas revolucionarias mexicanas tomaron medidas para combatir la influencia contrarrevolucionaria del trotskismo. La Liga Comunista 23 de septiembre (LC23S) ejecutó al dirigente del PRT Alfonso Peralta Reyes en 1976 e informó que no toleraría la propaganda trotskista.

Respondiendo a calumnias de un troskista irlandés, el presidente nacional del Partido Comunista de Irlanda (PCI) Michael O’Riordan escribe que “Los hechos son testarudos y testimonian que el trotskismo, teórica y prácticamente, ha sido un fracaso en la historia y en ninguna parte ha podido instaurar el poder de la clase obrera” .

El traidor Gorbachov rehabilitó a Trotsky poco antes de la liquidación de la URSS.

En septiembre de 1993 el Partido de la Liberación (P.L.) de Argentina sale al paso de la política reformista y anticomunistas de los trotskistas argentinos con el importante documento “Nuestra confrontación con el trotskismo”.

La lucha de los comunistas contra el trotskismo sigue en el siglo XXI. El líder de la Coordinación Comunista que lucha contra la degeneración del PC de Francia Jean-Luc Sallé estima que “la destrucción programada del PCF crea las condiciones para un reforzamiento de las corrientes trotskistas. Aprovechan su gran ocasión: la de impedir la emergencia de un partido comunista auténtico y crear un partido trotskista que conduciría a la clase obrera al impasse… y reforzaría el dispositivo socialdemócrata, apoyo social del capitalismo. Las tácticas varían. LO y LCR quieren a partir de sus éxitos electorales, crear una formación a “la izquierda” del PCF mutado. El Partido de los Trabajadores (PT) practica el entrismo en el PCF… Para la coordinación comunista los dos adversarios de la reconstrucción del partido son los liquidadores reformistas y los troskistas”.

En el seno del Partido Comunista de Filipinas (CPP) se produce una crisis política en 1991. Una parte de sus miembros, considerados traidores por el Partido, abrazan el troskismo y crean en 1998 el “Partido revolucionario de los trabajadores de Filipinas”. Uno de sus cuadros será ejecutado en el 2001 por el Partido. En el 2002 el líder de la Coordination Communiste pour la reconstruction du parti communiste revolutionnaire, que en 1999 habia abandonado ya el PCF, Maurice Cukierman declara: “Hace falta recordar que a menudo el trotskismo es la escuela de formación política de los dirigentes socialdemócratas? El anticomunismo y antisovietismo que destilan da n prueba del callejón sin salida en el que intentan encerrar a la clase obrera”. También en el 2002 Raymond Casas, antiguo cuadro del PCF, uno de los fundadores del PC Marxista-Leninista de Francia, escribe que “el trotskismo es un peligro serio para un partido revolucionario aunque puede convertirse en una comedia ridícula. Los comunistas sinceros y lúcidos tienen que estar seguros que la reconstrucción de un verdadero partido revolucionario exige la vigilancia más grande en relación al trotskismo, cáncer mundial de todo Partido Comunista serio. La experiencia debe convertirnos en implacables en este punto, bajo pena de no conocer nunca un partido sólido, anhelado y esperado por las masas laboriosas”.

En el 2003 el comunista belga Johnny Coopmans imparte un curso titulado “El trotskismo, una doctrina antimarxista?” en la universidad marxista de verano del PTB. Afirma que “analizar el trotskismo es aprender a construir hoy un movimiento comunista”.

El presidente del PC de la Federación Rusa (PCFR) Guennadi Ziuganov escribe en el 2004 que “Haremos lo posible para no permitir en nuestras filas el espíritu del trotskismo, o lo que es lo mismo, los intentos de determinados activistas engreídos, que se sienten superiores, “superhombres, por encima del CC, de sus leyes, de sus decisiones, dando de este modo la excusa a determinada parte del partido a hacer un trabajo de desgaste que haga perder la confianza de ese mismo CC”.

En el seminario de Bruselas del PTB de mayo del 2005 “Comunistas en Lucha” de Francia afirman que “en realidad los socialdemócratas y los troskistas prosiguen su tradicional actividad de zapa al servicio de la burguesía y del sistema de explotación capitalista. Los socialdemócratas y los contrarrevolucionarios trostskistas extienden las ilusiones reformistas para desviar a los trabajadores de la actividad revolucionaria”.

Análisis y conclusiones sobre la construcción socialista durante el siglo XX, fundamentalmente en la URSS. Percepción del KKE sobre el socialismo (18o Congreso, Resolución sobre el Socialismo)

Publicamos a continuacion las TESIS SOBRE SOCIALISMO de los camaradas del PARTIDO COMUNISTA DE GRECIA, un interesante y útil analisis de la contruccion del socialismo en la URSS, que nos habla sobre los aportes de la URSS a la construccion del socialismo y sobre los errores que se dieron en dicho proceso.

KKE 18 socialismoDESCARGAR EN EL SIGUIENTE LINK:

70 ANIVERSARIO DE LA VICTORIA SOBRE EL FASCISMO: NUESTRO DERECHO A SER MARXISTAS-LENINISTAS

Escrito por Fidel Castro Ruz

Pasado mañana, 9 de mayo, se conmemorará el 70 aniversario de la Gran Guerra Patria. Dada la diferencia de hora, cuando elaboro estas líneas, los soldados y oficiales del Ejército de la Federación de Rusia llenos de orgullo, estarán ejercitando en la Plaza Roja de Moscú con los rápidos y marciales pasos que los caracterizan.

Lenin fue un genial estratega revolucionario que no vaciló en asumir las ideas de Marx y llevarlas a cabo en un país inmenso y solo en parte industrializado, cuyo partido proletario se convirtió en el más radical y audaz del planeta tras la mayor matanza que el capitalismo había promovido en el mundo, donde por primera vez los tanques, las armas automáticas, la aviación y los gases asfixiantes hicieron su aparición en las guerras, y hasta un famoso cañón capaz de lanzar un pesado proyectil a más de cien kilómetros hizo constar su participación en la sangrienta contienda.

De aquella matanza surgió la Liga de las Naciones, una institución que debía preservar la paz y no logró siquiera impedir el avance acelerado del colonialismo en África, gran parte de Asia, Oceanía, el Caribe, Canadá, y un grosero neocolonialismo en América Latina.

Apenas 20 años después, otra espantosa guerra mundial se desató en Europa, cuyo preámbulo fue la Guerra Civil en España, iniciada en 1936. Tras la aplastante derrota nazi, las naciones cifraron sus esperanzas en la Organización de las Naciones Unidas, que se esfuerza por crear la cooperación que ponga fin a las agresiones y las guerras, donde los países puedan preservar la paz, el desarrollo y la cooperación pacífica de los Estados grandes y pequeños, ricos o pobres del planeta.

Millones de científicos podrían, entre otras tareas, incrementar las posibilidades de supervivencia de la especie humana, ya amenazada con la escasez de agua y alimentos para miles de millones de personas en un breve lapso de tiempo.

Somos ya 7 300 millones los habitantes en el planeta. En el año 1800 solo había 978 millones; esta cifra se elevó a 6 070 millones en el año 2000; y en el 2050, según cálculos conservadores, habrá 10 mil millones.

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Forma clase y forma multitud en el proletariado boliviano (RENE ZAVALETA)

En el afan de rescatar el pensamiento de militantes de nuestro partido subimos a continuacion un texto del camarada RENE ZAVALETA MERCADO que titula: Forma clase y forma multitud en el proletariado boliviano.

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Este texto fue extraido de la revista “Aquí”